Desde que Hamas ganara las elecciones en el territorio de la franja de Gaza, el estado de Israel ha sometido a esta región Palestina a un asedio y un bloque encarnizado que ya dura casi tres años, combinado con un embargo financiero por parte de EEUU, UE, Japón y Canadá. Esta situación ha puesto al millón y medio de habitantes de Gaza al borde de la hambruna, la tasa de pobreza ha pasado del 29% en 2004 hasta el 81% en 2008. Durante este tiempo el gobierno de Israel ha pretendido mermar las bases sociales del apoyo de Hamas a costa del sufrimiento y la muerte de miles de palestin@s, un objetivo que no solo no se ha cumplido sino que por el contrario ha propiciado un mayor apoyo social a Hamas. El pasado junio se llegó a una frágil tregua en la que Hamas se comprometía cese de las hostilidades, el final del contrabando de armas desde Egipto a Gaza y el compromiso de negociar la liberación del soldado Gilad Shalit, capturado en el verano de 2006. Mientras que Israel se comprometía únicamente a la apertura parcial de las fronteras de Gaza para permitir la entrada de ayuda humanitaria, de cuyo suministro depende al menos el 70% de los habitantes de Gaza. A lo largo de los casi seis meses que ha durado la tregua, hemos asistido a una guerra de baja intensidad en la que el gobierno de Israel ha continuado con su chantaje inhumano, cortando e imposibilitando el avituallamiento de los servicios básicos de alimentos y medicinas causando innumerables muertos entre la población civil.
La virulencia y las atrocidades de este ataque militar muestran una vez más la voluntad del gobierno de Israel de aplastar al pueblo palestino y su vulneración sistemática de los derechos humanos más elementales. Una estrategia militar que responde a las necesidades del juego político interno de Israel ante la inminencia de unas elecciones legislativas en ciernes, en donde la coalición en el poder no duda en masacrar a la población civil palestina en pro de sus intereses partidistas, los votos y las instituciones israelíes se vuelven, una vez mas, a teñir del color de la sangre Palestina.
Desde Izquierda Anticapitalista manifestamos, una vez más, nuestra solidaridad con la lucha del pueblo palestino y con las organizaciones pacifistas israelíes que también la apoyan. Consideramos muy importante organizar una respuesta rápida y unitaria en el conjunto del Estado español que exija el fin de esta ofensiva israelí y el reconocimiento de los derechos nacionales del pueblo palestino. Para ello es imprescindible levantar un amplio movimiento social que no solo dirija sus peticiones y condenas contra el gobierno de Israel, sino que exija medidas concretas y contundentes al gobierno del PSOE, que mientras se consuma el genocidio de Gaza la vicepresidenta del gobierno, Maria Teresa de la Vega, sigue de gira por la India explicando su propuesta de alianza de civilizaciones. Una alianza que no parece tener respuestas ante la masacre del pueblo Palestino.
-Una condena clara y sin paliativos del genocidio del pueblo palestino por parte del ejecutivo español y del Parlamento Europeo.
-La reformulación de las relaciones diplomáticas con Israel, llamando a nuestro embajador a consulta.
-La suspensión de los diferentes convenios bilaterales del Estado español con Israel y la revocación del acuerdo de asociación que la UE mantiene con Israel.
-La prohibición de venta de armas a Israel por parte de las empresas españolas.
-Retomar la resolución del parlamento europeo del 10/4/2002 que pedía al Consejo Europeo la declaración de un embargo comercial y de armas a Israel (suspensión del acuerdo de Asociación Euromed).
-La puesta en marcha de un Boicot internacional, mediante la retirada de inversiones, congelación de tratados económicos, de investigación desarrollo, comunicaciones, institucionales, deportivos, académicos y culturales, hasta que Israel acate el derecho internacional y los principios universales de derechos humanos. En consonancia con lo que en su día la comunidad internacional adopto contra el gobierno de Sudáfrica por sus políticas de segregación racial.
-La retira inmediata de las tropas españolas del Líbano, que fundamentalmente se mantienen en el territorio como garantes de los intereses de Israel en la zona.
-Promover la expulsión del Partido Laborista Israelí de la Internacional Socialista.
Alto al genocidio. Todos somos Palestin@s
Comunicado de solidaridad con Palestina de Izquierda Anticapitalista

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