Manifestación del 27-O contra los presupuestos de la Deuda, la opresíon y la miseria (vulve a rodear el congreso)

El pasado 29 de septiembre fue presentado a las Cortes Generales el proyecto de Presupuestos Generales del Estado para 2013. Es presumible que, tras su tramitación regular y el simulacro de un debate en el Congreso, sean aprobados por el pleno a mediados de noviembre sin cambios sustanciales.

Estos presupuestos han sido elaborados sin tener en cuenta la situación material en la que se encuentra la población. Profundizan en una política fiscal regresiva y grandes recortes en sanidad, educación, dependencia, investigación, cultura, medio ambiente, etc. La modificación el año pasado del artículo 135 de la Constitución, sin consulta popular, hipotecó nuestra soberanía a los mercados y antepuso el pago de una deuda que no había sido generada por la población en detrimento de nuestros derechos. No hay presupuestos posibles que satisfagan nuestras necesidades en el actual marco político y constitucional.

El sistema institucional en el que estamos inmersos obvia, cuando no impide, la participación en las decisiones que afectan al conjunto de la población, limitándola a unas elecciones cada cuatro años tras las cuales la mayoría de los partidos incumplen sistemáticamente sus programas. Quienes deberían ser nuestros representantes políticos y actuar en función de la demanda popular para atender las necesidades reales, siguen el dictado de la Troika (BCE, FMI y UE), ajenos a la soberanía popular como simples mediadores de los intereses de los mercados.

El proyecto de presupuestos para 2013 refrenda las irracionalidades e injusticias en la organización y distribución de recursos públicos y medioambientales y reafirma que seremos la inmensa mayoría de la población quienes paguemos la deuda. Ésta, privada casi en un 80%, ha sido transformada en pública, y por tanto ilegítima, mediante rescates a bancos. El fin de los presupuestos para el año que viene es expropiar recursos que nos pertenecen para pagarla. Es imprescindible poner en marcha una auditoría ciudadana, pública y transparente que aclare cuánto se debe, por qué se debe, quién lo debe y quién debe pagarlo.

El neoliberalismo, constituido en pensamiento único desde los años 80, impone ahora una espiral de austeridad, recortes y deuda en todos los países del sur de Europa que no está sirviendo para mejorar la situación. Se pide el esfuerzo del pago de la deuda ilegítima a la sociedad civil mientras el fraude fiscal de las grandes fortunas alcanza niveles desorbitados con la intolerable connivencia de los poderes públicos y una política fiscal favorable al capital financiero. El proyecto de presupuestos para 2013 carga en la población el pago de una deuda impagable mediante nuevos recortes en derechos sociales y ecológicos (como los más que posibles recortes en el sistema de pensiones).

La aplicación de estos pesupuestos significará un retroceso en los derechos sociales adquiridos durante décadas y el sometimiento de varias generaciones al capital financiero. Rechazamos totalmente estos presupuestos antiecológicos, antisociales e inhumanos al tiempo que pedimos la apertura de un nuevo proceso constituyente, esta vez auténtico, con toda la participación popular posible.

Por todo ello, planteamos que el proyecto de presupuestos sea devuelto.

Asambleas, colectivos y organizaciones que apoyan y participan:





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