Revuelta en el Mundo Árabe, Charla-Debate en la Fé

El pueblo egipcio ha forzado la marcha del dictador. Otros tiranos seguirán el camino de Ben Alí y de Mubarak. Son los primeros compases de la revolución… pero, ¡cuántas falsedades ha desmentido ya, cuánta doblez ha desenmascarado! Nuestros gobiernos, en Europa y Estados Unidos, nos hablaban de “choque de civilizaciones”, nos advertían de la “amenaza islámica”. En el mundo árabe - nos decían - se agitaba una masa fanatizada de barbudos, una horda medieval que a duras penas contenían algunos gobiernos “moderados”. Por eso había que cerrar las fronteras a la emigración de esos países, dictar leyes especiales, someterla a vigilancia. Pues bien, he aquí que millones de hombres y mujeres se levantan exigiendo justicia social y democracia. Hemos visto a cristianos protegiendo a musulmanes, a musulmanes defendiendo a cristianos; a mujeres, con velo o descubiertas, unidas en la protesta. Hemos visto a una nueva generación ponerse en pié. Y nos hemos reconocido en la voz y los anhelos de un movimiento que ha desvelado el auténtico rostro de los gobernantes “amigos” de Occidente: el de la corrupción, los abusos sin fin y el terror policial.

Ahora, Obama, Sarkozy, Merkel, Cameron… saludan al pueblo y piden “transiciones pacíficas”. Trinidad Jiménez también se ha vuelto pródiga en consejos. Pero basta con echar un vistazo a las hemerotecas para encontrar fotos comprometedoras de toda esta gente. Y muy recientes. Abrazos, felicitaciones a los dictadores, recepciones oficiales… ¡Si hasta hace apenas unos días Ben Alí y Mubarak eran miembros de la Internacional Socialista! Carme Chacón admite que el gobierno fue demasiado blando con esos regímenes. ¿Quiere decir eso que, a partir de ahora, escuchará la voz de la juventud marroquí que se alza contra la monarquía? ¿Que la diplomacia española apoyará las demandas del pueblo saharaui? Lo cierto es que, mientras la ciudadanía egipcia celebraba su victoria, una delegación parlamentaria encabezada por José Bono se entrevistaba en Guinea con el presidente Obiang, un dictador cuya brutalidad sanguinaria es conocida… pero cuyas multimillonarias cuentas corrientes, alimentadas por las rentas del petróleo, encuentran cobijo en Madrid, en las arcas del Banco de Santander.

La alegría por las primeras victorias no debe hacer olvidar el alto precio pagado por ellas. Izquierda Anticapitalista se inclina ante los centenares de víctimas, abatidas por las fuerzas represivas. Muchos peligros se ciernen sobre la revolución. Mubarak ha tenido que marcharse, pero la columna vertebral del régimen – una casta militar enfeudada a los intereses de Washington – permanece. Los mandos del ejército se han apresurado a garantizar el respeto de tratados y alianzas; es decir, el flujo de petróleo a través del canal de Suez y la colaboración con Israel para seguir asfixiando a Palestina. Ni se ha liberado a los presos políticos, ni se ha derogado el estado de emergencia, en vigor desde hace más de treinta años. Muy al contrario: los generales prometen elecciones para más adelante… pero exigen el fin inmediato de huelgas y manifestaciones.
Y es que la intifada contra Mubarak, del mismo modo que la revolución tunecina, han sido preparadas por años de ascenso del movimiento obrero, de huelgas y protestas contra las privaciones y la carestía de la vida, contra las políticas liberales; años de represión y de resistencia. El grito de libertad de la Plaza Tahrir se ha sostenido sobre un potentísimo movimiento huelguístico. La lucha por la democracia nace teñida de inaplazables reivindicaciones sociales. Sí, la revolución no ha hecho más que comenzar. Su eco, amenazador para los dispositivos geoestratégicos de las grandes potencias, resuena ya en el corazón de las clases populares, desde Rabat a Teherán, desde Beirut hasta Indonesia. Se avecinan duras batallas que marcarán el destino del siglo.

La izquierda política y social europea sólo podrá reorganizarse, sobreponerse a años de postración y hacer frente a la crisis más grave y devastadora del capitalismo, colocándose decididamente al lado de la lucha de emancipación de los pueblos sojuzgados. Esto es, enfrentándose a las políticas imperialistas y a las expediciones neo-coloniales – como la guerra de Afganistán – de sus propios gobiernos. El Foro Social Mundial, reunido estos días en Dakar, ha convocado a una jornada internacional de solidaridad con la revuelta de los pueblos árabes para el próximo 20 de marzo. Ahí deben encontrarse el movimiento obrero, la izquierda crítica, los movimientos sociales… Mientras nos enfrentamos a recortes de derechos y a reformas antisociales que nos presentan como “inevitables”, cuando se firman resignadamente pactos de derrota como el de pensiones, los pueblos de Túnez y de Egipto, sus clases trabajadoras, están demostrando al mundo entero lo que se puede conseguir mediante la lucha y lo que significa la palabra dignidad.

Comunicado de Izquierda Anticapitalista

Este viernes 18 de Febrero 2011 a las 19h00 en el CSA la Fé 10 (Calle la Fé 10 en Madrid) Izquierda Anticapitalista invita a un Charla-Debate sobre Las Revueltas en el Mundo Árabe, con invitados:
-Fathi Chamkhi de ATTAC Túnez;
-Andrés Martinez Lorca, Catedratico de Filosofía de la UNED;
-Lucía Alba y Miguel Romero de Izquierda Anticapitalista;
-Un representante de Via Democrática - Marruecos;


Solidaridad con las revoluciones en Túnez y Egipto

Las revoluciones de Túnez y Egipto y las protestas que sacuden los países árabes son un acontecimiento de gran importancia. La izquierda anticapitalista europea debe movilizarse en solidaridad con los pueblos tunecino y egipcio y contribuir a profundizar los procesos revolucionarios en marcha. Para ello es fundamental fortalecer el sindicalismo combativo, las organizaciones anticapitalistas y los movimientos populares de estos países.

Desde Izquierda Anticapitalista hemos puesto en marcha una campaña de recogida de dinero para enviar a nuestros compañeros de la Liga Obrera Revolucionaria, una de las organizaciones anticapitalistas de Túnez e integrante del frente 14 de enero.

Las revoluciones en marcha necesitan de nuestro apoyo político, económico y militante.

Las aportaciones económicas deben hacerse a la siguiente cuenta bancaria (indicar en la transferencia: “Túnez”):
Nº de cuenta: 1491 0001 25 0010007700 (Triodos Bank)
Titular: Izquierda Anticapitalista

Egipto, Túnez...¡Viva la revolución!

“Siempre anacrónica, inactual, intempestiva, la revolución sobreviene entre el ya no y el todavía no, nunca a punto, nunca a tiempo. La puntualidad no es su fuerte. Tiene el gusto por la improvisación y las sorpresas. Ella sólo sabría, y esta no es su menor paradoja, acontecer si (ya) no se la espera.” Daniel Bensaïd.

Primeras Jornadas de Participación Ciudadana de San Lorenzo

Democracia más allá de las elecciones

Pocas personas argumentarían hoy contra los valores que aporta a los ciudadanos la democracia representativa, que nos da derecho a elegir cada cuatro años a nuestros representantes nacionales, autonómicos y locales.

Pero no es menos cierto que echamos de menos que los partidos que nos representan adecuen sus costumbres y maneras a una mayor y más estrecha relación entre el ciudadano y sus elegidos, que no nos tengan como simples clientes. Esto es lo que se conoce como democracia participativa.

Los modelos europeos a los que mira el sistema democrático español y gozan de costumbres, ideas y directrices a las que nos deberíamos adaptar con la mayor celeridad posible

Las sociedades democráticamente más maduras tienen perfectamente asumido y normativamente implantado unos canales de participación en la gestión pública, que, contra lo que algunas veces se argumenta, no suponen una mayor complicación, sino que por el contrario aumentan la eficiencia, la transparencia, la mejora en la prestración de servicios y suponen una salvaguarda de los derechos de los ciudadanos.

El ámbito más adecuado para el desarrollo de estos derechos y estas costumbres es el ámbito local. Es en él donde el ciudadano resuelve sus problemas de calidad de vida más inmediatos, es en él donde el emprendedor encuentra el marco primero donde dar cauce a su creatividad y capacidad de iniciativa.

San Lorenzo de El Escorial es una población que ha crecido mucho en los diez últimos años, más que duplicando su población y su extensión en ese periodo. Esto crea un nuevo marco sociológico y urbanístico que tiene que consolidarse con la colaboración y la voz de todos, en el día a día.

Nuestra localidad necesita un marco legal que de cauce a todo esto. El marco que ofrecería un buen Reglamento de Participación Ciudadana y otros textos complementarios, como un Decálogo de la Participación, de los que ahora carece, lo que es una vergüenza si nos comparamos con localidades de nuestras características o mucho más pequeñas. Un Reglamento adecuado a las peculiaridades de nuestra villa, no un simple refundido de otros, y que, por tanto debe salir del debate y del consenso entre los partidos políticos, el tejido asociativo, las organizaciones sectoriales y vecinales, y aquellos vecinos preocupados por cualquier problemática.

Como punto de salida para esta dinamización de la participación la Plataforma Ciudadana Escurialense ha convocado para los próximos días 11 y 12 de febrero unas Primeras Jornadas de Participación de San Lorenzo de El Escorial, donde expertos en el tema y concejales o técnicos de participación de municipios de Madrid expondrán las posibilidades de estos cauces de democracia participativa y de sus experiencias.

Os animamos a asistir y aportar vuestras ideas e inquietudes.

Las Primeras Jornadas de Participación Ciudadana de San Lorenzo de El Escorial tendrán lugar este Viernes 11 de febrero de 2011 y Sábado 12 de febrero de 2011, en el hotel Los Lanceros calle Calvario, 47.

Acto fundacional Asamblea de Trabajadores Desempleados de la Sierra Norte

La Asamblea de Trabajadores Desempleados de la Sierra Norte de Madrid constituye un marco autónomo y asambleario de los desempleados donde se pueda encontrar, compartir experiencias y expectativas, debatir de las acciones que se pueden llevar a cabo, fijar objetivos colectivos, que nos lleven a alcanzar la concreción de planes de empleo con los cuales llevar adelante emprendimientos productivos por medio de la Autogestión, Cogestión y el Cooperativismo, siendo estas las bases fundamentales, para salir de esta situación en la que actualmente nos encontramos. Se trata de la construcción de un espacio donde generar una respuesta conjunta por parte del colectivo.

Si el aislamiento donde quieren vernos arrinconados y deprimidos no te parece aceptable, si ya no toleras más que te hagan sentir culpable de no encontrar trabajo,
si consideras que piensas que entre todos podríamos hacer visible nuestra situación y nuestro colectivo y que juntos podríamos exigir un trabajo y un vida digna… estás invitado a participar, contribuir y aportar tus ideas para la constitución de esta asamblea.

Nos reunimos el Viernes 11 de Feberero del 2011 a las 10:30 en el Centro Comarcal de Humanidades Cardenal Gonzaga Sierra Norte. Av. La Cabrera, 96 (La Cabrera).

Más información:
asambleadesempleados@gmail.com

Responder al Pacto global Gobierno, sindicatos mayoritarios, patronal: continuando las movilizaciones

La situación política en el Estado español está marcada en estos momentos, además de por el ahondamiento de la crisis y de las políticas antisociales y de recortes gubernamentales, por el pacto social suscrito entre el gobierno, la patronal y los sindicatos mayoritarios CCOO y UGT. Dicho pacto, por el gran calado de sus contenidos y por la voluntad desmovilizadora que supone puede ser equiparado a los “Pactos de la Moncloa” realizados en la Transición, si bien ocurre en un contexto económico, social y político muy diferente al de entonces.

Los factores decisivos para este fatal desenlace han sido la orientación de las direcciones sindicales mayoritarias, incapaces de tener una estrategia de recambio a la concertación, junto con la escasa presión social existente.

El objetivo político del pacto firmado por las direcciones sindicales mayoritarias parece ser el de propiciar un escenario de paz social a cambio de que el PSOE frene los ataques más duros, al menos hasta las próximas elecciones. Sin embargo, tal propósito es ilusorio incluso en el corto plazo, no sólo porque el PSOE está gobernando contra su base social- allanando el terreno a una victoria electoral del PP y preparándolo para que éste pueda incrementar los ataques cuando llegue al gobierno - sino porque la situación de inestabilidad creada por la crisis conlleva que cualquier compromiso por parte del gobierno sea objetivamente frágil.

La situación posterior al 29-S y las causas del giro sindical

La respuesta al 29S, a pesar del extraordinario resultado en relación con el difícil contexto en que se realizó, no sirvió para abrir después de la huelga un proceso de removilización. Ni siquiera la movilización ha continuado, antes del pacto, durante un tiempo suficiente como para permitirnos llegar a éste con una correlación de fuerzas más favorable. Hasta la batalla mediática por los resultados de la huelga se perdió por la pasividad de los sindicatos mayoritarios en el tiempo inmediatamente posterior.
CCOO y UGT no han tenido ninguna capacidad (ni tampoco mucha voluntad) de propuesta de continuidad de la movilización después de la huelga y volvieron a dejar la iniciativa a la patronal (con el capital financiero a la cabeza) y al gobierno.

El secretario general de CCOO y su sector han utilizado una argumentación interna de tipo derrotista: la debilidad del sindicalismo y la baja respuesta de la clase trabajadora. Dicha argumentación derrotista ha venido facilitada por el hecho cierto de la escasa presión social existente en estos momentos y por la descomposición, igualmente cierta, de la base social y militante del sindicalismo, fruto de décadas de concertación y de desmovilización, a la que han contribuido decisivamente las propias direcciones sindicales. Las débiles manifestaciones, poco y mal preparadas por parte de las direcciones sindicales, del 18D parecieron corroborar las tesis derrotistas (IA dio importancia a estas manifestaciones sabiendo lo que ahí nos jugábamos).

Hay que tener en cuenta también el temor de las direcciones de los grandes sindicatos, muy imbuidas por la ideología neoliberal, como bien lo demuestra el discurso oficial sobre pensiones, e incrédulas frente a la posibilidad de diseñar políticas fuera del marco del capitalismo neoliberal, a desmarcarse de los dictados de Bruselas y de los “mercados” financieros.

Contenido del acuerdo sobre pensiones.

Los direcciones sindicales de CCOO y UGT han aceptado un recorte duro en las pensiones a cambio de una pocas contrapartidas en materia de negociación colectiva y de ayudas a gente parada sin prestación ni subsidio y de otras, totalmente hipotéticas y diferidas a futuras negociaciones.

Las líneas maestras de este acuerdo son las siguientes:

-Los objetivos iniciales del gobierno al respecto de la reforma de pensiones, en cuanto a la magnitud de los recortes, se han cumplido plenamente.
-Implica un recorte del derecho a la pensión en un 20% de media. El gobierno ha optado por reformar el sistema por la vía de recorte, sin potenciar apenas los ingresos del sistema.
-Se amplia el periodo de cómputo de 15 a 25 años.
-Se requieren 37 años para alcanzar el 100% de la pensión, cuando antes sólo se pedían 35.
-Se generaliza la edad legal de jubilación a 67 años. El colectivo que podrá jubilarse a los 65, será cada vez más pequeño. Cada vez menos gente podrá acumular, con el paro y la precariedad, 38,5 años de cotización.
-El sacrificio lo soportará principalmente el colectivo laboral joven.
-Entre el 70% y el 80% de la clase trabajadora verán o bien reducidas sus pensiones en un porcentaje mínimo del 26% (el mínimo lo alcanzan aquellas que se sigan jubilando a los 65 años con 35 cotizados) o bien se verán obligadas a prolongar su vida laboral más allá de los 65 para aumentar su pensión.
-Sólo el 20% (el 10% en la próxima década) de la gente asalariada se librará, parcialmente, de los efectos del recorte. Pero incluso este grupo resultará afectado por el aumento del periodo de cómputo.


Otros aspectos como el mantenimiento de la Jubilación Parcial a los 61 años (pero con incrementos de la cotización tanto del relevista como del relevado), del periodo de carencia mínimo para poder obtener pensión en 15 años, el reconocimiento de periodos de cotización para las excedencias por maternidad o la obligatoriedad de cotizar a los becarios, además de tener la mayoría de ellos importantes limitaciones, resultan irrelevantes ante la gravedad de los recortes globales producidos.

Consecuencias del Pacto Social y perspectivas

En este periodo no se ha podido articular a una franja social que presionara por abajo y a la izquierda a las direcciones de los sindicatos mayoritarios, aunque las manifestaciones impulsadas por el sindicalismo alternativo han contado con mayor presencia que las celebradas antes de la Huelga del 29-S.

El hecho es que la presión por la derecha y su propia inconsistencia ha hecho claudicar a la dirección de CCOO (en la de UGT había menos dudas). A través de su portavoz, Fernando Lezcano, se llegó a afirmar que se daba una señal de tranquilidad a los mercados. En contra de los argumentos públicos de la mayoría sindical, la señal de debilidad social por su parte fortalecerá las presiones de los mercados y especuladores sobre la economía española para seguir profundizando en las políticas neoliberales. De hecho la presión de los especuladores se realiza allí donde son visibles señales de debilidad en la respuesta social; por el contrario la fortaleza en la movilización les genera incertidumbre y atenúa la presión.

Por tanto, en un marco de crisis fiscal y de señales de socialización de la deuda privada, los ataques a los derechos sociales van a continuar. Al mismo tiempo, el llamado “pacto global” tendrá un coste enorme para la clase trabajadora y para sus sectores más activos y conscientes en términos de desorientación, desmoralización y desmovilización. La mayoría sindical no sólo avala la destrucción del estado del bienestar, por mucho que públicamente tenga que manifestar otra cosa, sino que renuncia a la acumulación de fuerzas en el medio plazo con la desmovilización, el descrédito y la división de la clase (el acuerdo tiene un componente corporativista ya que sólo salva a una minoría de la clase que es precisamente una parte de su base sindical, sacrificando a los sectores más precarios y a la juventud, algo que tendrá un enorme coste en términos de unidad de clase).

Pero el contexto general de desmovilización no excluye que se produzcan dinámicas diferentes en función de especificidades nacionales, regionales y locales. Las huelgas generales del 27-E, en Euskadi y Galiza, indica que pueden coexistir focos de resistencia con una situación global estatal de desmovilización. En el mismo sentido apuntan las amplias movilizaciones de gente funcionaria en Murcia y Andalucía (que podrían extenderse, por ataques similares, a otras administraciones autonómicas, como la del País Valencià) o las de la minería en las cuencas leonesas.

¿Cómo continuar ahora la movilización social?

El principal peligro en estos momentos es dejarse arrastrar por la desmoralización y el derrotismo. Éstos pueden afectar tanto a sectores de izquierdas de CCOO y UGT (provocando su desvinculación del sindicalismo y de la lucha), como a la izquierda política y sindical organizada de la que IA forma parte y, de manera más amplia, también a un sector significativo de la clase trabajadora.

Para intentar evitar lo anterior en la medida de lo posible hay que situar el pacto social en un marco amplio, lo cual significa darse cuenta de que se produce en el contexto de una crisis que sigue avanzando. Los ataques se continuarán produciendo y las resistencias también. Las brechas, por lo tanto, existen objetivamente, debido a las crisis y a la evidencia de la guerra social declarada a las gentes trabajadoras.
Tal como ya ha venido sucediendo, lo más probable es que se sigan produciendo respuestas de lucha en diferentes países de la UE. Dichas respuestas han permanecido hasta ahora aisladas, lo cual ha facilitado enormemente que fueran contenidas por los correspondientes gobiernos, pero aun asi sirven de muestra y de ejemplo y no ha de excluirse que, finalmente, se pueda producir una cierta coordinación entre ellas.

Tampoco hay que descartar estallidos sociales repentinos y espontáneos, que escapen no sólo a las direcciones tradicionales sino incluso a la izquierda radical, como ya sucedió hace un tiempo en las barriadas francesas. En tales casos la ausencia de orientación política- si ésta no acaba cristalizando en el curso de la movilización -constituye un grave peligro, facilitando la derrota y el posterior aprovechamiento de los hechos por la derecha y la burguesía.

Hay que acoplarse pues al periodo que se inicia sabiendo que en términos generales va a ser de desmovilización, pero teniendo presente que ésta no va a ser seguramente total y sin perder la perspectiva de los cambios que se puedan producir en las dinámicas sociales, los cuales a menudo son sorprendentes.

Propuestas y tareas para el próximo periodo

1. Impulsar la lucha a través del sindicalismo combativo

Es fundamental apoyar a los sectores que puedan mantener la llama de la movilización y en este momento el epicentro se va a trasladar al sindicalismo alternativo aunque esto tenga una incidencia social inferior.

A tales efectos, sería un avance poder organizar con todo el sindicalismo alternativo, movimientos sociales y la izquierda política una manifestación importante en Madrid a mediados-finales de Marzo que permita inyectar moral a una franja importante de activistas y mantener viva la idea de la movilización sostenida. Además debemos intentar favorecer la convergencia en dicha manifestación y que no tengamos varias iniciativas distintas.

Debemos tratar que en la línea de trabajo de estas manifestaciones, plataformas, actos... se tenga una orientación que permita la conexión con sectores combativos de CCOO y UGT. Esta convergencia será necesaria para acercar, movilizar y moralizar a un sector que va más allá de los sectores de vanguardia y pueda arrastrar a sectores intermedios de la clase trabajadora a la resistencia social.

2. Trabajar para influir en sectores de CCOO

Los militantes combativos, de IA y otras organizaciones, que están en CCOO tienen que aprovechar el espacio abierto por el “giro” de la dirección que ha dejado a un sector de su base desorientada y defraudada. Debemos articular algún agrupamiento con un formato más bien de corriente de ideas partiendo de las realidades locales. Pero también debemos llevar a la gente con la que podamos agruparnos dentro del sindicalismo mayoritario a las manifestaciones y movilizaciones que se den en el ámbito del sindicalismo alternativo como propuesta práctica para seguir luchando.

3. Hacer frente al peligro de desmoralización

En este momento se trata de saber que el panorama sigue siendo inestable y que la crisis dificulta la estabilidad política y económica. Esto no tiene por qué tener un correlato en saltos en la movilización pero en cualquier caso las brechas existen objetivamente debido a las crisis y en particular la evidencia de la guerra social declarada a las gentes trabajadoras. En ese panorama tenemos que seguir acumulando fuerzas, trabajar sobre la desmoralización de un sector amplio y buscar esas brechas posibles.

Izquierda Anticapitalista

Concentración de apoyo a la lucho de lo pueblo árabe por su libertad

Este miércoles 9 de febrero de 2011, a las 19h30 en la Puerta del Sol, en Madrid, no nos perdamos esta nueva concentración de apoyo a la lucha del pueblo árabe por su libertad.




Convocan:

Addiffatayn, Asociación de la Comunidad Hispano-Palestina
"Jerusalén", ACSUR-Las Segovias, Asociación Cultura Paz y Solidaridad Haydée Santamaría, Asociación Pablo de la Torriente Brau, Asociación Paz Ahora, ATIME, CEAR, CCOO; Comité de Solidaridad con la Causa Árabe, Ecolo-Los Verdes, Ecologistas en Acción, Federación Musulmana de España, IEPALA, Izquierda Anticapitalista, Izquierda Unida, OSPAAAL, PCE, Plataforma 2015, Red Euromediterránea de Cooperación al Desarrollo, No Nos Resignamos, Transversales, UGT, USO



Jornada de reflexión y debate: La escuela que queremos

El sábado 12 de febrero a las 10.30 en el Centro Comarcal de Humanidades de La Cabrera estamos convocados todos aquellos a los que nos preocupe la situación de la educación pública.

Organizan:
Movimiento de Renovación Pedagógica (MRP), CGT y Plataforma Sierra Norte

Extracto de la convocatoria:

¿Qué modelo de escuela pretendemos estando en el pozo en el que estamos? (En el fondo del pozo hay luz…, siempre que miremos hacia arriba).

La aspiración que formularan hace más de setenta años aquellos pedagogos (La Escuela Nueva, la Escuela Moderna, las ideas de la Institución Libre de Enseñanza que fructificaron en el Museo Pedagógico, la JAE o el Instituto Escuela) de institucionalizar una educación integral que permitiese a los individuos sumarse de manera activa a la sociedad, permanece en las exposiciones de motivos de las leyes, sin embargo aquellos viejos ideales parecen hoy arrumbados por otros que han tomado el relevo. Hoy resulta más común hablar de “sociedad del conocimiento” o de “capital humano”, y ningún gobierno es ajeno a la importancia que tiene la educación en el progreso económico de las naciones...

La educación quizás hoy más que nunca es una estrategia de progreso económico. No extraña por ello que en nuestros días sean las instituciones económicas mundiales quienes redacten buena parte de los análisis e índices educativos que los poderes públicos utilizan para sustentar sus políticas educativas. Para estas instituciones, como para los gobiernos que se inspiran en sus informes, la educación es una condición esencial de la competitividad económica en un mundo globalizado.

Lamentablemente este nuevo interés económico ha cambiado el significado de lo que se consideraba una buena formación. Hoy aquella antigua concepción de la educación como fundamento de una ciudadanía consciente y activa ha sido desplazada por una perspectiva cada vez más vinculada a la competitividad (social e individual), al crecimiento económico y la productividad. Esa competitividad trasladada a las escuelas ha favorecido la elaboración de listas de excelencia escolares que ajenas a otras condiciones, como la comunidad en la que se inscriben, la inversión por alumno o las necesidades educativas de los mismos, han establecido disputados “rankings” de centros...

Una vez más las cosas no son lo que parecen..., los centros están inscritos en una comunidad y reproducen las condiciones de ésta, en ocasiones y ante la concurrencia de varios centros, la elección está determinada por preferencias socioculturales de manera mucho más precisa que la de esa vaga referencia a la “maldad”, la “bondad” o la “calidad”. La elección de escuela es a menudo un asunto de “clase”, una preferencia social donde el proyecto educativo apenas tiene importancia, pues en la mayor parte de las ocasiones, no se separa lo más mínimo del curriculum básico. Mayor relevancia en la elección tienen las preferencias sociales, la organización del centro, la disciplina interna, la selección del alumnado o la amplitud del horario, y son estas las que finalmente determinan la elección de las familias.

La consecuencia de esta nueva política escolar es que la escuela ha vuelto a dividirse. Sin apenas darnos cuenta hemos regresado a un modelo, que como el de hace más de un siglo, establece dos itinerarios bien diferenciados; el que faculta a sus estudiantes para el progreso académico y social, y el que se conforma con dar el baño mínimo preciso para incorporarse al mercado de trabajo y cumplir con cierta pulcritud las obligaciones sociales. Hoy esa doble red se refuerza en diversos planos, apoyada en un vago “sálvese quien pueda” individualista y suicida que marca las diferencias entre centros públicos, entre públicos y privados, entre itinerarios académicos, entre bilingües y no bilingües...
La pretendida “calidad educativa” se ha tornado en un derecho reservado a una sola parte del alumnado, en el establecimiento de acotados espacios de excelencia que buscan esa enseñanza elitizada que marcó la historia inicial de la escolarización y que muchos añoran sin haber conocido...

Desde luego no nos parece una buena estrategia para alcanzar la cohesión social que precisa toda comunidad y mucho nos tememos que este camino conduzca no sólo a un deterioro general del sistema escolar, sino también al recrudecimiento de las quiebras sociales, a un aumento de la intolerancia y la incomprensión. Nunca el mérito en el que la escuela pretende basar su legitimidad estuvo tan alejado, nunca como hasta ahora estuvimos tan lejos de los propósitos democratizadores postulados en los preámbulos de las leyes educativas.
Las sobreabundancia de pruebas diagnósticas de nuestros días sirve de excusa perfecta a los defensores de este modelo escolar. Influidos por las tesis neoliberales, los modelos cuantitativos y de normalización sobre el sistema educativo, nuestras autoridades se interesan por la rentabilidad de las inversiones educativas en términos de efectividad y rendimiento. Parece lógico por ello que en estas condiciones, el esfuerzo inversor se dedique a aquellos alumnos cuya expectativa de éxito es mayor, reduciendo y empobreciendo las condiciones de una medianía mayoritaria y desde luego de una minoría que precisa de enormes atenciones. Las pruebas diagnósticas nos dan la perfecta demostración de lo acertado de la tesis de partida. Efectivamente quienes menos saben y menos tienen, consiguen los peores resultados; espectacular descubrimiento. Entre tanto los debates educativos públicos soslayan estas cuestiones farragosas, olvidan el carácter equilibrador de las diferencias sociales que siempre se atribuyó a la educación y reducen la problemática a problemas de gestión.
Convencidos de las bondades de una correcta gestión empresarial, no resulta extraño que por encima del trabajo de profesores, los esfuerzos metodológicos o la apertura de canales de comunicación dentro de la comunidad escolar, la gestión se haya convertido en el actor esencial de la escuela...

Por otro lado la externalización de los controles sobre los equipos directivos (más auditados por las administraciones que por los consejos escolares y los claustros) y el peso que en su selección adquiere la administración educativa, ha abundado en esta suerte de centralización autoritaria que despierta las reservas de quienes pensamos que debe ser la comunidad escolar quien asuma tales competencias...
El peso ideológico del neoliberalismo también se ha dejado sentir en el abandono de la concepción del sistema educativo como un “servicio”. Para el neoliberalismo los sistemas escolares son un mercado más, lo que conduce a una consideración nueva de las relaciones entre los sujetos del sistema escolar. La escuela deja de ser una comunidad y ni los padres ni los profesores colaboran en un propósito común; ahora la relación que la escuela establece es la de proveedor (el sistema educativo, los centros educativos) y cliente (los padres y alumnos). A partir de esta idea resulta relevante la tesis formulada por Milton Friedman de promover el “cheque escolar”, (muy querida para nuestros neoliberales patrios) un medio de pago que permitiría cumplir con la obligación del estado de sostener la educación de la ciudadanía y con la elección por parte de los padres de la opción más adecuada para la educación de sus hijos en un mercado libre y abierto a distintas ofertas escolares...

Aspiramos a una escuela ajena al debate político, en el que demasiado a menudo se ha visto enredada, pero entendiendo esta desconfianza de la política no como una renuncia a la participación en el gobierno de la sociedad sino como una crítica a la pretendida exclusividad de la participación ciudadana a través de las urnas. La democracia precisa de elecciones pero estas por sí mismas no son garantía suficiente de democracia. Partiendo de un neutralismo tan necesario como higiénico, pensamos que el mejor modo de participación política al que puede aspirar la escuela es precisamente el de conseguir educar a las generaciones más jóvenes en la práctica democrática, en el fortalecimiento de la capacidad de pensar de manera autónoma que les vacune de los excesos de la demagogia tan común a los debates públicos actuales. Queremos recuperar el proyecto de todos aquellos pensadores que como Dewey entendieron que una democracia sana precisaba de individuos críticos y volviendo al original anhelo del marqués de Condorcet, fortalecer una escuela concebida para formar ciudadanos y no sólo obedientes empleados...

Concentración en apoyo a la lucha tunecina y egipcia en Sol

¡Por el triunfo de las Revoluciones tunecina y egipcia! ¡Que nadie se apropie de esta victoria!¡Concentración en apoyo a la lucha tunecina y egipcia en Sol el miércoles 2 de febrero a las 19h! “Derroquemos a los dictadores y sus dictaduras”

La Revolución continúa en Túnez, y se extiende a Egipto, los ciudadanos y ciudadanas siguen en las calles reivindicando un verdadero gobierno del pueblo y para el pueblo donde no tengan cabida los esbirros del régimen.

El pasado día 13 de enero, después de un mes de revueltas cada vez más fuertes en todo el país, el dictador Ben Alí tuvo que rendirse ante las evidencias: el pueblo tunecino no iba a echarse atrás a pesar de la represión, los disparos, las detenciones, la tortura. Veintitrés años son suficientes, ya era demasiada la indignación. Por eso, cuando esa misma noche el dictador declaró en televisión que se había equivocado, que se disculpaba y que prometía no presentarse a las elecciones de 2014, el pueblo salió a la calle con más rabia y más valor que nunca. Durante años el pueblo tunecino lo ha ido perdiendo todo: desde el empleo y la libertad de expresión, hasta la dignidad. Y sólo cuando comprendieron que ya no tenían nada que perder, perdieron de repente lo último que les quedaba: el miedo. A partir de ese momento el pueblo tunecino sólo tuvo cosas que ganar. Por eso, esa noche, miles de personas rompieron el toque de queda, exigiendo la marcha del dictador bajo una lluvia de balas. A la mañana siguiente, la llamada de la UGTT a la huelga general fue un rotundo éxito, y la manifestación pacífica convocada por la mañana reunió en el centro de la capital a decenas de miles de personas. Pocas horas después, el dictador, ante el definitivo fracaso de su estrategia, ordenó a la policía disparar sobre la multitud. Los y las manifestantes se vieron obligados/as a refugiarse en las casas vecinas, mientras que las fuerzas represoras detenían, torturaban, violaban y asesinaban indiscriminadamente a los que no conseguían escapar. A pesar de todo, el pueblo no cedió en su determinación de derrocar al régimen, y esa misma tarde se confirmó la esperada huida de Ben Ali del país. Su lugar se vio inmediatamente ocupado por su primer ministro, prueba de que su partida era solo provisional y de que las cosas en absoluto habían cambiado. Esa misma noche las calles se llenaron una vez más de manifestantes pidiendo su destitución y la aplicación del artículo correcto de la Constitución que, en caso de «situación vacante de la Presidencia de la República por muerte, dimisión o impedimento absoluto», obliga al Consejo a nombrar al presidente del Parlamento como presidente interino del país. Y lo consiguieron. Dos “presidentes” en 24 horas, dos victorias en un día.

Pero cuando vieron que el gobierno provisional formado por el parlamento era sólo una fachada de transición democrática, donde los ministerios de más relevancia eran ocupados por miembros del antiguo régimen, esbirros de la dictadura que les había reprimido y silenciado durante tantos años, decidieron, una vez más, no darse por vencidos/as. Por eso ya hace más de una semana que el pueblo de Túnez sigue concentrándose en las calles y en las plazas, cada vez más numerosos, cada vez más radicales.

Ya no sólo piden pan: piden dignidad. Ya no sólo piden libertad de expresión: piden poder para el pueblo. Los barrios se organizan en comités populares, los obreros y obreras ponen a sus patrones en las calles y toman el control de las fábricas y empresas, los sindicatos convocan huelgas indefinidas, los y las estudiantes se lanzan a las calles. Desde las zonas rurales, las más empobrecidas, miles de hombres y mujeres están llegando a la capital para seguir manifestándose contra un gobierno ilegítimo, el residuo podrido de la dictadura.

El pueblo tunecino no habla de cambio, es una palabra que no les suena demasiado bien: así llamaba el dictador derrocado al Golpe de Estado con el que tomó el poder en 1987. El pueblo tunecino habla de democracia, en el sentido más puro y original de la palabra. Habla de Revolución, con todo lo que eso conlleva.

Y mientras los medios de comunicación tratan de convencernos de que en Túnez la democracia ha triunfado, de que reina la libertad de expresión y de que ya está todo hecho en un país que durante dos décadas hemos ignorado, los tunecinos y las tunecinas no callan. Mientras Obama y Merkel felicitan al pueblo tunecino por su valor, ese mismo pueblo se niega a llorar a sus mártires mientras no se realice lo que tantos piden desde hace tanto tiempo. La burguesía afrancesada se da por satisfecha con la nueva y relativa libertad de expresión y con los cambios prometidos por el gobierno provisional; l@s obrer@s, l@s campesin@s, l@s estudiantes parad@s y precari@s, l@s trabajador@s de las zonas rurales, l@s sindicalistas, l@s militantes de izquierdas y de los partidos ilegalizados por el régimen, mayores víctimas de la dictadura, verdaderos artífices de esta Revolución, duermen desde hace noches en las plazas y permanecen todo el día en las calles para seguir gritando reivindicaciones que aún no han sido respondidas. Lo dicen ellos/as mismos, que han demostrado en estos días ser los/as más radicales y conscientes a pesar de su aparente falta de educación política: la Revolución no se hace en un día, es un proceso largo y no podemos perder ni un solo minuto, porque nos arrebatarán esta victoria que tanta sangre nos ha costado y en la que aún queda tanto que ganar. Túnez no se rinde. Porque la lucha se ha librado en las calles, y en las calles se celebrará la victoria, antes que en Internet. Y ahora más que nunca es el momento de seguir luchando, porque aunque hemos ganado la batalla, aún están a tiempo de ganarnos la guerra.

Unos días después de la revolución tunecina se ha desencadenado otra revuelta popular en Egipto, que está desafiando la tiranía del dictador Mubarak, cuya reacción ha sido la de sacar los tanques a la calle. El pueblo egipcio está emulando al tunecino y ha perdido el miedo: quieren el fin de la dictadura y la salida del tirano del país. La solidaridad con el pueblo egipcio es también muy necesaria en estos momentos. En otros países ( Yemen, Argelia,…) también están produciéndose movilizaciones fuertes, que pueden transformarse en revueltas en los próximos días.
Por lo tanto, ante las noticias falsas o incompletas que nos dan los medios de comunicación, frente a los que creen que esto ya ha terminado y que no queda nada por hacer, frente a los que piensan que los pueblos que piden, y siguen pidiendo, “dignidad, trabajo y libertad” se van a dar por satisfechos con máscaras de democracia avaladas por los Estados Unidos y una libertad de charanga y pandereta:

Demostremos nuestro apoyo al pueblo tunecino y egipcio y al resto de países árabes que se están levantando y a sus Revoluciones, ¡acudamos todas a la concentración en Sol el día 2 de febrero a las 19h! Las dictaduras siguen impunes, ¡la lucha continúa!

Convocan: Ecologistas en Acción, Izquierda Anticapitalista, Cristian@s de Base, En Lucha, ATTAC, Sodepau-Catalunya, Casapueblos, Solidaridad Obrera, Corriente Roja,Co.Bas , Izquierda Castellana, Plataforma de Apoyo Político al Pueblo Saharaui, CGT, Comité de Solidaridad con el África Negra UMOYA, Fundación Hijos del Máiz, Vía Democrática, Asoc. Marroquí de Derechos Humanos-Madrid, Asamblea Social de Rivas, AAVV La Flor...



Pacto entre Gobierno y sindicatos mayoritarios sobre las pensiones: denunciar, luchar y resistir

El Gobierno, con el apoyo de otras fuerzas parlamentarias de derecha, ha firmado un gran pacto social con las principales centrales sindicales.

Los sindicatos CCOO y UGT han aceptado un duro recorte en las pensiones a cambio de mejorar, supuestamente, la normativa sobre reforma laboral, negociación colectiva, políticas activas de empleo y política industrial y de energía. En estos momentos conocemos las líneas básicas de lo pactado respecto al sistema público de pensiones pero desconocemos el resto de contenidos, salvo elementos muy parciales, en un bochornoso ejemplo más del oscurantismo con que se han llevado estas negociaciones.

El origen de este pacto se encuentra en primer lugar en el miedo que inspira a los sindicatos mayoritarios la amenaza de un ataque de “los mercados” y un eventual rescate del Estado español por parte de la UE, utilizados como instrumento de chantaje por el gobierno. También las direcciones de los sindicatos mayoritarios han querido justificar su actitud por la desmovilización social existente, a la que ellos han contribuido activamente, tanto en el pasado como ahora mismo al firmar este sonrojante pacto. Pueden haber entrado en juego igualmente otros factores para inclinar la balanza a favor del acuerdo: la restauración del statu quo institucional de las centrales y, aunque aún no se pueda confirmar, el posible suministro de recursos para el mantenimiento de sus aparatos.

Este pacto social amplio se ha hecho sin ninguna consulta a las bases de los sindicatos implicados o a otras fuerzas políticas y sindicales, careciendo en este sentido de legitimidad democrática. Sin embargo, parece que la gran mayoría de las direcciones sindicales mayoritarias, y de todas sus corrientes, han aceptado o consentido dicho acuerdo.

Esta reforma contiene las principales agresiones de la propuesta del gobierno, aunque suavice algunas aristas. Se trata, sin lugar a dudas, de una gravísima claudicación, acompañada de una desmovilización activa por parte de las direcciones sindicales mayoritarias, que han renunciado, incluso para mejorar sus condiciones de negociación, a la lucha en la calle y que han despreciado cualquier proceso de discusión entre las bases y con otras fuerzas sociales, sindicales y políticas, de los contenidos de dicho pacto.

El pacto deteriorará gravemente las condiciones de vida de la población asalariada y, además, al desmovilizar de manera amplia, crea las condiciones para nuevas agresiones. Resulta evidente que, incluso lo poco conseguido, carece totalmente de solidez ya que no se halla respaldado por la fuerza de la clase trabajadora movilizada y puede ser perdido en cualquier momento.

Además, sin establecer políticas para fortalecer al sector público con una reforma fiscal progresiva, sin radicales reformas de las políticas económicas europeas y del sistema financiero (que se están dando, pero en sentido opuesto al necesario) la crisis se intensificará, justificando así en relativamente poco tiempo nuevas agresiones.

En los últimos tiempos han ido emergiendo respuestas a la crisis y a las políticas de ajuste neoliberal: Grecia, Francia, Portugal, el mismo Estado español el 29-S pasado, las movilizaciones estudiantiles en Gran Bretaña e Italia... También en el norte de África, en Túnez y en Egipto, asistimos a sacudidas sociales de gran envergadura. Hoy mismo, día 27, se han convocado manifestaciones, movilizaciones y huelgas en Galiza, Euskadi y Catalunya que son pruebas de resistencia; en Murcia el funcionariado se moviliza masivamente contra las políticas de recorte del gobierno autonómico, que posiblemente se extiendan en breve plazo a otras administraciones; en Andalucía se han activado protestas y manifestaciones en defensa servicios públicos de calidad y en contra de la privatización encubierta de la Administración Pública… Estas movilizaciones muestran el potencial existente para hacer frente a los ataques de los gobiernos y de los poderes financieros y empresariales, siempre y cuando se canalicen de manera adecuada coordinándolas y planificándolas para darles largo alcance.

Contra la reforma laboral y el pensionazo ¡Huelga general!
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Ante el freno que supone este nuevo pacto social hay que apostar por la continuidad de la lucha y de la resistencia. Estas pasarán necesariamente por una combinación del trabajo e iniciativas que se realicen por parte de los sindicatos combativos y de los movimientos sociales y también por la vertebración de los sectores descontentos y activos que puedan existir en el seno de los sindicatos mayoritarios. Las luchas de ámbito nacional o localizado, como las movilizaciones de Galiza, Euskadi, Catalunya, Murcia o Andalucía pueden y deben jugar un papel en la recomposición. Es preciso mantenerse firmes y no ceder ante las políticas de desmovilización para que así, por fin, el gran malestar social existente pueda cristalizar, pasando del actual fatalismo resignado, a una acción eficaz.

Comunicado de Izquierda Anticapitalista

Debate: El pensionazo, otra vuelta de tuerca más.

Nuestros gobernantes pretenden volver a recortar los derechos sociales que tanto ha costado conseguir. Para ello emplean una argumentación plagada de falsedades que difunden a través de los medios de comunicación. Nos dicen que...

- Es inevitable aumentar la edad legal de jubilación a los 67 años.
- El aumento de la esperanza de vida (habrá más pensionistas en el futuro) hace necesaria la reforma.
- El gasto en pensiones es muy alto.
- Las medidas que se toman ahora son para consolidar el sistema y garantizar las pensiones del futuro.
- Quieren defender el sistema público de pensiones.

Todo esto ES MENTIRA.

Si quieres enterarte de lo que se está cociendo en este tema, participa: el próximo martes 25 de Enero a las 18.30, en el Centro Comarcal de Humanidades de La Cabrera, tendrá lugar una charla-debate para hablar sobre las verdaderas motivaciones de la reforma de las pensiones, las alternativas a los recortes sociales, la necesidad de una nueva huelga general, la situación del empleo en nuestra comarca, y las posibilidades de acción desde la Sierra Norte. Entre otros, participará como invitado un miembro del Comité de lucha contra la precariedad y el paro de CGT.
¡Movilízate!